Las pérdidas de orina, la sensación de peso o el dolor en las relaciones no son normales ni debes resignarte a vivir con ellas.
Pérdidas al toser, reír o hacer ejercicio. Reeducación esfinteriana y soporte ecográfico.
Sensación de pesadez o bulto genital. Gestión de presiones y fortalecimiento.
Dolor en relaciones sexuales o vaginismo tratado con terapia manual y radiofrecuencia.