Biomecánica de la pelvis, masaje perineal, prevención de desgarros y pujo fisiológico respetuoso.
Apertura del estrecho superior e inferior para favorecer el descenso y encajamiento del bebé.
Elastificamos tejidos desde la semana 32 para evitar desgarros y episiotomías.
Pujos en espiración frenada para proteger el periné durante el expulsivo.